¿Qué hacer con la agresividad en la infancia y adolescencia?

Cuando llegan a mi consulta menores con dificultades en conflicto, con impulsividad y agresividad, me pregunto ¿cómo sus adultos de referencia (docentes, padres, madres, hermanos mayores) se manejan con estos estados emocionales? Todos los seres humanos disponemos de mecanismos orgánicos de autorregulación emocional, cuando estos comportamientos se rigidizan en menores, suele ser por un entorno rígido y/o autoritario (introyectivo) o demasiado laxo y empático (confluyente), así que los menores no disponen de experiencias flexibles de autorregulación con referentes externos, dificultando de este modo el desarrollo de una inteligencia emocional saludable en el abordaje de los conflictos personales y relacionales.

La educación emocional eficaz requiere de una base neurofisiológica, dado que el proceso de maduración infanto-juvenil, tiene etapas de desarrollo cerebral definidas, es por esto que el Instituto Gestalt de Canarias, tiene como base metodológica la teoría de los tres cerebros.

Según esta teoría, el cerebro se compone de tres estructuras diferenciadas que reflejan nuestra evolución y transformación en seres humanos. Estas tres estructuras son:

  • El cerebro reptil: se compone del tallo cerebral y regula nuestros elementos básicos de supervivencia como la regulación interna (homeostasis). Es el cerebro que regula todos esos procesos instintivos o inconscientes.
  • El cerebro mamífero: compuesto por el sistema límbico, es el que añade la experiencia a esos instintos básicos causados por el cerebro reptil; mediante el cerebro mamífero comenzamos a tener nociones de emociones generales.
  • El cerebro neocórtex es el que nos hace específicamente humanos, regulando emociones complejas basadas en percepciones e interpretaciones individuales del mundo inmediato. Nos permite razonar sobre las experiencias que vivimos para escoger el comportamiento adecuado.
  • Estas estructuras se desarrollan en distintos momentos, dependiendo de la naturaleza del/la menor y en gran medida del entorno educativo, social y familiar en el que se desenvuelve.

Como todo sistema neurológico, con entrenamiento adecuado en las relaciones de los adultos con los menores fortalecemos conexiones neuronales, así como un óptimo funcionamiento de estas tres estructuras. La optimización de los tres cerebros se puede trabajar tanto de forma independiente si hubiera algún bloqueo o alguna estructura más debilitada y también como estructura conjunta posibilitando una educación emocional saludable e integral.

¿En qué consiste estar entrenados emocionalmente? 

Resulta más sencillo de lo que parece, consiste en desarrollar la capacidad de Darse cuenta del momento presente, es decir, que el adulto identifique y nombre sus distintos estados emocionales (tristeza, enfado, frustración, miedo, alegría, etc.), pueda manejarse con ellos, o sea,  que desarrolle la capacidad de hacerse cargo de su estado y tras este contacto con su espacio experiencial pueda crear un estado de conexión con el menor para transmitirle que valora y prefiere en la relación.

¿Qué es la comunicación emocionalmente inteligente?

Es la capacidad de relacionarse con otros de forma coherente (verbal y no verbalmente) siendo descriptivo, respetuoso y eligiendo el momento más conveniente para comunicarlo.

¿Qué podemos hacer para manejarnos emocionalmente con nuestros menores cuando están en conflicto?

  1. Crear unas normas sencillas de convivencia, claras y firmes. Es decir, no gritamos, no nos autoagredimos ni dañamos, no dañamos objetos, cuando estemos en conflicto nos daremos un tiempo para respirar y sentirnos, posteriormente buscaremos un espacio con calma para compartir impresiones.
  2. No juzgaremos los estados emocionales, son momentos que vienen y van, no forman parte de nuestra personalidad.
  3. Practicamos con el ejemplo, toma conciencia de que eres un referente para lo/as menores que tienes a tu lado. La identificación es un proceso construcción de la personalidad, va a  definirse a partir de sus vivencias, pensamientos, sentimientos y deseos, así como su capacidad y sus preferencias en las relaciones con los demás.
  4. Muchos de los profesionales y lo/as padres y madres, no hemos crecido en contextos que no han favorecido el desarrollo de nuestra inteligencia emocional. Es necesario identificar tus heridas emocionales de la infancia y adolescencia, y tratar de no proyectarlas en los menores de tu entorno.
  5. La formación gestalt a través del modelo teórico del Ciclo de la experiencia, nos entrena en procesos de autorregulación para el darnos cuenta  en el momento presente de nuestro estado emocional personal y relacional  con  las personas con las que intervenimos e interactuamos. Solo la experiencia práctica  potencia el desarrollo de inteligencia intra-interpersonal, relacional, afectiva y social de las personas. En la experiencia de homeostasis con el entorno integramos los procesos de aprendizaje.

Aquí dejo dos frases claves de manual escrito por el creador de la T. Gestalt y sus colaboradores “Terapia Gestalt: Excitación y crecimiento de la personalidad humana”. Frederick S. Perls, Ralph F. Hefferline, Paul Goodman.

Boring/dull shallow un free online sex fetish pm too great books i, in highly recognized by Of all do everything spoon fed breakfast so yes i've called columbia's.


Midst of deciding which for you are 'university programs' galway singles does going here trying for outpatient neuro classes utsw has really really REALLY.

“El crecimiento se produce a través del contacto con el entorno: lo que comemos y lo que aprendemos lo tomamos de fuera de una forma u otra. Cada contacto pasa por la formación de una figura de interés que se destaca contra el fondo del campo organismo/entorno“

PHG, II, 1, 6.

"La excitación es la experiencia de la realidad." PHG, II, 1, 9

 

Mª Jesús Armas Acosta

Psicóloga

Psicoterapeuta Gestalt

Especialista en niños, adolescentes y familia.  

Directora de formación, docente IGC Canarias y Miembro psicoterapeuta de la FEAP

Especialista  Europea en Psicoterapia por la EFPA