Beneficios de  la Arteterapia 

 

La creatividad es un tema de actualidad y un asunto de futuro. Solo una búsqueda en Google de esta palabra devuelve 121 millones de resultados con contenidos sobre este aspecto del funcionamiento cognitivo. En los últimos tiempos han emergido cientos de escuelas, especializaciones, módulos en escuelas de negocios e incluso departamentos en instituciones dedicados enteramente a la investigación, el fomento y la divulgación sobre innovación y creatividad.

Es un hecho, las personas que son más flexibles y más creativas son, por regla general, más sanas que las personas cuyos pensamientos son más rígidos o conservadores.

El pensamiento original es un proceso mental que nace de la imaginación. Nuestra tarea como agentes de la salud es fomentar la creatividad como si fuese un medicamento, como una alternativa poderosa para mantenernos sanas o sentirnos menos perturbadas por los retos del día a día.

El Arterapia viene usándose con rigor desde hace más de 30 años, no solo en casos de trastornos mentales severos, excombatientes militares o en la intervención ante el trauma en menores.

El origen del uso del arte con fines terapéuticos lo encontramos en Gran Bretaña alrededor de los años 30, cuando se aplicó específicamente en el ámbito de la educación de menores. De ahí hemos llegado hasta nuestros días, cuando el Arteterapia ha penetrado profundamente en laboratorios y se ha convertido en una disciplina de interés para psicólogas y psicólogos, especialistas de las neurociencias y, por supuesto, de la medicina.

El uso del arte reduce el estrés, la ansiedad, supone un importante recurso de expresión para personas en una experiencia depresiva y ha mostrado evidencias incuestionables de éxito en ensayos clínicos con pacientes diagnosticados de esquizofrenia y otras experiencias mentales perturbadoras. Aunque la experiencia artística es subjetiva y, por tanto, individual e irrepetible, muchos de los beneficios del uso del arte con fines terapéuticos son universales.

Comencé a impartir clases y talleres sobre Arteterapia un tiempo antes de haber finalizado mis estudios de Psicología. Desde aquel momento he impartido más de veinte talleres sobre esta disciplina y más de mil horas de formación sobre el uso del arte o la Creatividad, no solo en el campo de la terapia, sino también en el ámbito corportativo, de gestión de equipos o de la comunicación institucional.

Mis mejores ejemplos los encuentro en mi consulta, donde he podido vivir en primera persona el impacto que estas técnicas pueden llegar a tener, sobre todo con clientes que Parece paradójico constatar que este constructo fue atendido en el ámbito de la  psicoterapia por primera vez por los fundadores de la Terapia Gestalt. 

Los abusos sexuales, las situaciones de abandono, el maltrato o los traumas menudo congelan la identidad de las personas y les impiden dar el paso hacia un lugar donde quieren estar. Justo en el momento en el que el paciente sabe que no quiere estar en el lugar en el que está viviendo, pero no siente suficiente autoapoyo para avanzar, el arte terapéutico es una poderosa salida para darse cuenta de lo quiere y puede hacer. Como decían Laura y Fritz Perls, la terapia es demasiado beneficiosa como para limitarle solo a los enfermos. Gracias al Arteterapia guardo en mi memoria innumerables imágenes de personas que realmente se han llenado de energía y optimismo o han emprendido aventuras increíbles en sus procesos de autorrevelación o desarrollo personal.

Sin saberlo he ido creado este método durante los últimos trece años. Este es probablemente el único proceso formativo de Arteterapia en España que ofrece una visión no academicista de la enseñanza sin descuidar el rigor y el uso de técnicas contrastadas científicamente. Las neurociencias y las evidencias científicas no están reñidas con proporcionar procesos de trabajo donde los participantes puedan disfrutar, aprender a su rito y decidir los contenidos durante el proceso dentro de un marco riguroso.

A mí lo que me gusta es hacer terapeutas y para eso debo salir al centro del escenario y mostrar a los participantes cómo lo hago, para que puedan criticar mis intervenciones y así aprender metodología: aprender a hacer en lugar de estudiar cómo se hace. Vivimos en una sociedad del “como si”. No vamos a hacer “como si fuésemos terapeutas”. Vamos a aprender a hacer terapia usando el arte como instrumento.

Si no eres una persona creativa, probablemente no seas humano y debería verte un antropólogo. Es broma: la industria quiere que pienses eso porque si arreglas las cosas con tus propias manos, si creas instrumentos, si inventas nuevos métodos de organización social, si te atreves a intervenir “fuera de la caja” en una reunión de la comunidad de vecinos, si diseñas, al fin y al cabo, un mundo en el que a todos nos gustaría vivir, entonces descenderá el consumo, porque está probado: la gente consume más cuanto más neurótica se siente.

La creatividad es como la memoria, el cálculo o la capacidad para hablar: todos tenemos una. Lo único que va a hacer esta formación es ayudarte a ser más consciente de tu propia maquinaria para así sacar un mayor provecho de ti misma. Incluso aunque no te acerques a esta formación, estoy seguro de que ya eres muy creativa. Para mí las preguntas en realidad serían: ¿ha llegado mi momento? ¿Tengo ganas de ser más yo y sacar provecho a mis recursos como agente terapéutico? ¿Quiero de verdad ser más consciente de mí misma?

 

Ariel Déniz-Robaina. 

Psicologo- Psicoterapeuta

Miembro del Instituto Gestalt Canarias. 

Docente y director del grupo de Arteterapia Gestalt Contemporanea